La pandemia aceleró la adopción de la terapia online, y ahora muchos pacientes esperan poder elegir entre sesiones presenciales y virtuales. Gestionar ambas modalidades de forma eficiente es clave para ofrecer un servicio profesional y flexible.
En este artículo te compartimos consejos prácticos para implementar un modelo híbrido en tu consulta sin volverte loco con la logística.
1 Define criterios claros para cada modalidad
No todos los pacientes ni todas las situaciones son aptas para terapia online. Establece criterios:
Ideal para online
- Seguimientos y sesiones de mantenimiento
- Pacientes con movilidad reducida
- Pacientes que viven lejos
- Ansiedad social leve
- Coaching y orientación
Mejor presencial
- Primeras sesiones de evaluación
- Crisis o riesgo de autolesión
- Terapia con niños pequeños
- Técnicas que requieren contacto
- Pacientes sin privacidad en casa
2 Equipamiento técnico básico
Para ofrecer sesiones online de calidad profesional necesitas:
3 Plataformas seguras para videollamadas
No todas las herramientas de videollamada son adecuadas para terapia. Busca:
Requisitos de seguridad
- Cifrado de extremo a extremo: Nadie más puede acceder a la conversación.
- Cumplimiento RGPD: Datos almacenados en la UE.
- Sin grabación automática: Control total sobre las sesiones.
- Sala de espera virtual: El paciente no entra hasta que tú lo admitas.
Consejo
Evita usar versiones gratuitas de herramientas genéricas como Zoom o Skype para sesiones clínicas. Opta por plataformas diseñadas para profesionales de la salud o con planes de cumplimiento sanitario.
4 Organiza tu agenda híbrida
Mezclar citas presenciales y online puede generar caos si no tienes un sistema claro:
- Bloques diferenciados: Agrupa las sesiones online en ciertas franjas horarias para no estar cambiando constantemente de modalidad.
- Tiempo entre sesiones: Deja 10-15 minutos para preparar el espacio físico o el entorno digital.
- Indicadores visuales: Usa colores diferentes en tu agenda para distinguir modalidades de un vistazo.
- Recordatorios específicos: Incluye el enlace de videollamada en los recordatorios de sesiones online.
5 Comunicación clara con el paciente
Establece expectativas desde el principio:
Información para el paciente
Envía un documento breve explicando cómo funcionan las sesiones online: requisitos técnicos, qué hacer si hay problemas de conexión, importancia de estar en un espacio privado, y cómo acceder a la videollamada.
Plan B
Ten siempre un plan alternativo: si la videollamada falla, ¿continúas por teléfono? ¿Reprogramas? Comunícalo antes de que ocurra.
Conclusión
El modelo híbrido no es el futuro, es el presente. Los pacientes valoran la flexibilidad y tú puedes ampliar tu alcance sin las limitaciones geográficas. Con la organización adecuada, gestionar ambas modalidades es más sencillo de lo que parece.